Ha pasado Navidad... aquel hermoso día que vió nacer a Jesús, hito del mundo cristiano que la actual vida moderna ha olvidado... y sí es verdad, uno se olvida del sentido verdadero de la navidad, del compartir en familia... Se estresa con los regalos superfluos que muchas veces se hacen sólo por compromiso, que dedican gran parte del tiempo libre y lo peor, que además de cansancio dejan un gusto amargo por andar estresado y gritando por todos lados...
Pese a todo, aún creo en el espíritu verdadero de la navidad, ya que pase lo que pase, son las 12... entre abrazos y besos vuelve a nacer la esperanza, volvemos a vivir un momento de paz junto a los seres queridos que pueden acompañarnos... en ese momento todo es verdadero, todo es de corazón...
¿Qué nos queda entonces?... los recuerdos de las risas, del llanto, de las emociones, todo aquello que se siente en tan pocos momentos y por los que definitivamente vale la pena estresarse una vez al año, dos, tres, mil... sólo para llegar a esos minutos eternos, que guardamos para toda la vida.
Feliz Navidad a todos mis lectores.
¿Qué nos queda entonces?... los recuerdos de las risas, del llanto, de las emociones, todo aquello que se siente en tan pocos momentos y por los que definitivamente vale la pena estresarse una vez al año, dos, tres, mil... sólo para llegar a esos minutos eternos, que guardamos para toda la vida.
Feliz Navidad a todos mis lectores.

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